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En Japón, como en la mayoría de los demás países, las personas con discapacidad a menudo son invisibles, escondidas en una sociedad homogénea que prioriza la productividad y la integración. Si bien el país ha logrado algunos avances, emitiendo nuevas leyes contra la discriminación y ratificando un tratado de derechos de la ONU, el el problema está lejos de resolverse. Ahora, un café en Tokio espera marcar la diferencia, reuniendo tecnología e inclusión en un tipo único de café.

Crédito de la imagen: Ory Lab.

DAWN, o Diverse Avatar Working Network, es una cafetería administrada por robots operados de forma remota por personas con discapacidades físicas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la atrofia muscular espinal (SMA). Los operadores, denominados pilotos, pueden controlar los robots desde casa, utilizando un mouse, una tableta o un control remoto controlado por la mirada.

El café es el último proyecto de la empresa japonesa de robótica Ory Laboratory, que tiene como objetivo general crear una sociedad accesible. Su cofundador y director ejecutivo, Kentaro Yoshifuji, tuvo la idea de un café con robots controlados a distancia después de pasar mucho tiempo en el hospital cuando era un niño que no pudo ir a la escuela durante más de tres años.

El proyecto comenzó en 2018 como piloto y ha cambiado tres veces desde entonces. Tras los comentarios positivos de los clientes, Ory Laboratory abrió una cafetería permanente en el distrito Nihonbashi de Tokio en junio de este año. Los investigadores detrás del robot, Kazuaki Takeuchi y Yoichi Yamazaki, incluso publicaron un artículo el año pasado describiendo cómo se desarrollaron los robots y cómo se pueden usar.

Los robots se llaman OriHime-D. Los usuarios pueden controlarlos de forma remota como sus avatares reales, es decir, un alter ego con cuerpo seleccionando movimientos con patrones preparados. Además, el usuario puede comunicarse con sonido de voz real y síntesis de voz. Esto permite la comunicación de las personas con dificultad para hablar que no pueden realizar un trabajo físico. Los investigadores detrás del proyecto enfatizan que cuanto más abstracta y vaga es la forma del robot, más puede aparecer la personalidad de los usuarios.

Una cafetería única

El café en Tokio tiene varios tipos de robots OriHime, que se han utilizado anteriormente cuando todo era solo un proyecto piloto. Hay un robot estacionario de mesa que toma pedidos de los clientes, capaz de adoptar diferentes poses. Las mesas en la cafetería también vienen con un iPad para apoyar la interacción con los robots, operados por pilotos de forma remota.

Los pilotos, dondequiera que se encuentren, pueden observar a los clientes a través de las pantallas de sus computadoras mientras mueven los robots por la cafetería con un software que se puede operar con ligeros movimientos oculares. Los OriHime miden alrededor de 1,20 centímetros de alto y vienen con cámara, micrófono y altavoz, que utilizan para hablar y tomar órdenes en un espacio.

También hay un robot más grande que se usa para llevar comida a los clientes. Esto brinda oportunidades para las personas que enfrentan dificultades para conversar con los clientes. Al mismo tiempo, en lugar de tener baristas, el café viene con un TeleBarista OriHime que prepara automáticamente cualquier café seleccionado por los clientes y luego se lleva a la mesa.

El café es un esfuerzo conjunto entre Ory Laboratory, All Nippon Airways (ANA), Nippon Foundation y Avatar Robotic Consultative Association (ARCA). A cada operador se le paga 1000 yenes (8,80 dólares) por hora, que es el salario estándar en Japón. Además de trabajar con la cafetería, los robots Orys también se pueden encontrar en transportes y grandes almacenes.

Si estás en Tokio y te gustaría tomar una taza de café en Dawn, así es como puedes encontrarlo:

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