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¿Realmente el arte abstracto evoca estados cognitivos diferentes a los del arte figurativo? Esta fue la pregunta principal detrás de un nuevo estudio. A través de tres experimentos, los investigadores demostraron que las pinturas abstractas evocan sentimientos más abstractos y lejanos.

Arte experimental, abstracto. Créditos de la imagen: Steve Johnson.

En términos generales, el arte se puede dividir en dos grandes categorías: figurativo y abstracto. El arte representativo es arte que, bueno, representa algo claro, representa temas que el espectador puede identificar claramente. Ya sea un tazón de frutas, animales o un paisaje estrellado, cuando miras una obra de arte figurativa, entiendes lo que está pasando. Mientras tanto, el arte abstracto no intenta representar una descripción precisa de la realidad visual. En cambio, el arte abstracto utiliza colores, formas y todo tipo de efectos sin representar objetos claros.

Algunas personas desaprueban el arte abstracto, pero para los investigadores del cerebro, el arte abstracto ha despertado mucho interés en los últimos tiempos, con un ensayo de 2014 que sugiere que el arte abstracto permite la exploración de territorios internos aún no descubiertos del cerebro de los espectadores. La neurociencia y el arte abstracto pueden combinarse sorprendentemente bien, y la ciencia detrás de cómo percibimos el arte abstracto (y el arte en general) podría ayudarnos a comprender mejor cómo funciona nuestro cerebro en general.

En un estudio reciente de 2020, los investigadores buscaron aprender más sobre las formas en que los dos tipos de arte impactan en el cerebro en particular, cómo el arte abstracto y el figurativo evocan diferentes patrones mentales.

Experimentar subjetivamente una obra de arte puede implicar una miríada de procesos cognitivos, escriben los investigadores en el nuevo estudio. Cuanto más abstracta es la obra de arte, más ambigua la imagen y más debe contribuir el espectador para asignarle significado, utilidad y valor a la obra de arte. De ello se deduce, entonces, que las experiencias subjetivas del arte abstracto y figurativo son diferentes, pero caracterizar empíricamente estas diferencias es un desafío.

El arte está incompleto sin la participación perceptual o emocional del espectador.

Alois Riegl

El estudio se llevó a cabo completamente en línea, y se pidió a 840 participantes que miraran pinturas de cuatro artistas abstractos (Mark Rothko, Piet Mondrian, Chuck Close y Clyfford Still). Los cuatro artistas tuvieron un camino artístico algo similar, desarrollando un estilo cada vez más abstracto a medida que pasaban los años.

Las pinturas se pueden dividir en tres categorías: objetos claramente definidos, algo abstractos y abstractos. Se pidió a los participantes que imaginaran una exposición con las pinturas dadas. Las opciones incluyeron el momento de la exhibición, que podría ser hoy o dentro de un año, así como la ubicación de la exhibición (que podría estar a la vuelta de la esquina o lejos, en otro estado).

Créditos de imagen: Durkin et al (2020) / PNAS.

Estudios previos de fMRI han sugerido que el arte abstracto provoca diferentes procesos mentales que el arte representativo: el arte representativo provoca
rutas cerebrales más locales y centradas en objetos, mientras que el arte abstracto activa áreas que se cree que están sintonizadas con características de complejidad intermedia.

Los resultados sugieren que el arte abstracto se asocia con una mayor distancia espacial y temporal. Los sujetos tenían más probabilidades de ubicar el arte abstracto en una situación temporalmente distante y en un lugar lejano, lo que indica que lo asocian con un futuro más abstracto. Mientras tanto, los participantes que miraban más arte representativo tenían más probabilidades de ver el arte en una exhibición de hoy a la vuelta de la esquina.

Los resultados no siempre fueron claros, pero en general, era más probable que el arte abstracto evocara sentimientos lejanos en los participantes, tanto en el tiempo como en el espacio.

Proporción de pinturas que los participantes vieron en otro estado. Créditos de imagen: Durkin et al (2020) / PNAS.

Al describir sus hallazgos, los investigadores dicen que el arte abstracto puede evocar lo que ellos llaman distancia psicológica al ver las cosas de manera más conceptual, en lugar de realista. En otras palabras, una pintura abstracta evoca una realidad abstracta a su alrededor, lo cual está en línea con trabajos anteriores.

Los investigadores también citan las ideas del historiador del arte Alois Riegl, una de las principales figuras en el establecimiento de la historia del arte como disciplina académica autosuficiente a finales del siglo XIX y principios del XX. Según Riegl, el espectador es una parte integral del arte. Este nuevo estudio nos ayuda a reducir y cuantificar el efecto que los diferentes tipos de arte pueden tener en el espectador.

En tres tareas diferentes de toma de decisiones, encontramos que el arte abstracto evoca una mentalidad más abstracta que el arte figurativo. Nuestros datos
sugieren que el arte abstracto y figurativo tienen diferencias
efectos sobre la cognición, señalan los autores.

En general, nuestros hallazgos sugieren que el arte abstracto se representa como
invariable en el contexto, lo que permite atravesar el tiempo y el espacio mental
y resultando en una ubicación espacio-temporal distal en el mundo.
En contraste, el arte figurativo es más limitado y estrecho en
su alcance espaciotemporal.

Referencia de revista: Celia Durkin et al. Una evaluación objetiva de la respuesta de los espectadores al arte abstracto y figurativo basada en la teoría del nivel de interpretación, Actas de la Academia Nacional de Ciencias (2020). DOI: 10.1073/pnas.2001772117

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