En la construcción de edificios y estructuras, uno de los problemas más comunes es la acumulación de presión hidrostática en los sótanos y garajes. Esto puede causar daños estructurales graves y costosos. Sin embargo, existe una solución efectiva y económica para prevenir estos daños: las arquetas de rotura de carga.

Las arquetas de rotura de carga son elementos prefabricados que se instalan en los puntos más bajos de los sótanos y garajes. Estas arquetas permiten la acumulación de agua y su posterior evacuación de forma controlada, evitando así la presión hidrostática y los daños estructurales.

En este post, te explicaremos en detalle cómo funcionan las arquetas de rotura de carga y por qué son una solución efectiva para prevenir daños estructurales. Además, te daremos algunos consejos para su instalación y te mostraremos los diferentes modelos disponibles en el mercado, con sus precios y características técnicas.

¿Qué es una arqueta de rotura?

Una arqueta de rotura es una estructura utilizada en sistemas de saneamiento para anular la presión del agua que descarga en ella. Se trata de una caja o arca subterránea con una tapa que permite el acceso para llevar a cabo labores de mantenimiento o reparación.

La arqueta de rotura se instala en el punto en el que la tubería de desagüe se conecta con la red de alcantarillado o el sistema de aguas pluviales. Su principal función es permitir que el agua que fluye a través de la tubería se distribuya de manera uniforme en la red, evitando que se generen presiones excesivas que puedan dañar las tuberías o los elementos de la red.

Cuando se produce una rotura en la tubería de desagüe, la arqueta de rotura juega un papel fundamental. Al estar diseñada para aliviar la presión, evita que se generen fugas o daños mayores en la tubería y permite el control y redireccionamiento del flujo de agua. De esta manera, se minimizan los riesgos de inundaciones o averías en la red de saneamiento.

¿Qué tipos de arquetas hay?

¿Qué tipos de arquetas hay?

Existen varios tipos de arquetas utilizadas en sistemas de alcantarillado y drenaje. Estas arquetas se utilizan para el acceso y mantenimiento de las tuberías y suelen estar ubicadas en puntos estratégicos del sistema.

Uno de los tipos más comunes de arquetas es la arqueta a pie de bajante. Esta arqueta se encuentra en la base de una bajante y permite el acceso a la tubería para su limpieza o reparación. Otra arqueta común es la arqueta de paso, que se encuentra en una tubería de desagüe en puntos donde se necesita realizar cambios de dirección o cambios en el diámetro de la tubería.

También hay arquetas sumidero, que se utilizan para la recogida y drenaje de aguas pluviales. Estas arquetas suelen tener una rejilla en la parte superior para evitar que se acumulen residuos en el sistema. Por otro lado, las arquetas sifónicas se utilizan para prevenir el paso de olores y gases a través del sistema de alcantarillado.

Otro tipo de arqueta es la arqueta de arranque, que se encuentra en el punto de conexión entre una tubería de desagüe y el sistema principal de alcantarillado. Estas arquetas permiten el acceso a la conexión y facilitan el mantenimiento y reparación de la tubería.

Por último, existe la arqueta de separación de grasas, que se utiliza en sistemas de alcantarillado de restaurantes u otras instalaciones donde se generan residuos grasos. Esta arqueta tiene un diseño especial que permite separar y retener las grasas antes de que ingresen al sistema principal de alcantarillado.

¿Qué es una arqueta y para qué se utiliza?

¿Qué es una arqueta y para qué se utiliza?

Una arqueta es un depósito que se entierra en el suelo de la terraza o el jardín. Se utiliza principalmente para albergar las conexiones de las diferentes instalaciones de la vivienda, como las redes de agua, electricidad, telecomunicaciones o gas. La arqueta cuenta con una tapa de registro en la parte superior que permite acceder a su interior y realizar tareas de mantenimiento, limpieza, modificación o apertura y cierre del paso de las instalaciones.

La arqueta está diseñada con varias salidas previstas para los diámetros habituales de conductos y tubos, lo que permite una correcta conexión de las diferentes instalaciones. Además, se utiliza materiales resistentes a la corrosión y a las inclemencias del tiempo, como el hormigón o el plástico, para garantizar la durabilidad de la arqueta.

¿Qué se entiende por pérdida de carga?

¿Qué se entiende por pérdida de carga?

La pérdida de carga en una tubería o canal se produce debido a la resistencia que ofrece el fluido al pasar a través de un conducto. Esta resistencia es causada por la fricción entre las partículas del fluido y contra las paredes de la tubería, así como por los cambios en la velocidad y dirección del flujo.

La pérdida de carga se expresa en términos de la disminución de presión que experimenta el fluido a medida que fluye a través del conducto. Esta disminución de presión puede deberse a diferentes factores, como la rugosidad de las paredes de la tubería, las curvas o codos en el conducto, las contracciones o expansiones del flujo, así como la presencia de accesorios como válvulas o filtros.

Es importante tener en cuenta que la pérdida de carga puede afectar el funcionamiento de un sistema de tuberías, ya que una mayor pérdida de carga implica una mayor disminución de la presión del fluido. Esto puede resultar en una menor eficiencia en la entrega del fluido, un menor caudal o una mayor demanda de energía para mantener el flujo a través del sistema. Por lo tanto, es necesario calcular y controlar la pérdida de carga en los sistemas de tuberías para asegurar un funcionamiento óptimo.